CONCORDIA TV
Fondo histórico de La Concordia, Chiapas
El Legado

NUESTRAS RAÍCES PROFUNDAS

HISTORIA DE LA CONCORDIA

C H I A P A S

Época Prehispánica y Colonia

Los Valles de Cuxtepeques: Antecedentes Históricos

Antes de la fundación del pueblo actual, el espacio que hoy ocupa La Concordia formó parte del amplio Valle de Cuxtepeques, una región históricamente vinculada al poblamiento indígena, al tránsito entre comunidades de la Depresión Central y a la expansión de haciendas durante la época colonial y el siglo XIX. Más que un territorio aislado, fue una zona articulada por caminos, estancias, ríos y relaciones comerciales que enlazaban distintos puntos del centro y sur de Chiapas.

La documentación histórica permite advertir que, desde el siglo XVIII, en Cuxtepeques convivían poblaciones indígenas y ladinas, trabajadores de hacienda, propietarios rurales y autoridades eclesiásticas. Con el avance del orden colonial y, más tarde, del régimen republicano, la ganadería y la agricultura transformaron de manera profunda el paisaje, sentando las bases del poblamiento que haría posible la creación de La Concordia como asentamiento con funciones políticas, económicas y religiosas.

Valle de Cuxtepeques y antiguos paisajes rurales de la región
Cuxtepeques: valle histórico, haciendas y formación regional
Febrero de 1849

La Fundación del Pueblo y el Ordenamiento del Territorio

La historiografía local sitúa la fundación del pueblo de La Concordia en febrero de 1849, durante el gobierno de Fernando Nicolás Maldonado. En ese contexto se dispuso el trazo de calles, solares y espacios públicos con el propósito de establecer un asentamiento con funciones administrativas, comerciales y religiosas en el corazón del valle.

El nombre de La Concordia no fue casual. Respondía a una idea política y social: dotar a la región de un núcleo de orden y conciliación en un espacio marcado por la expansión agraria, la movilidad de la población y los intereses de las propiedades rurales. Años después, en 1870, se formó el municipio y se señaló al pueblo de La Concordia como su cabecera, consolidando así su importancia dentro de la región frailescana.

Representación histórica de la fundación de La Concordia
Fundación y traza inicial del pueblo de La Concordia
"La Concordia surgió como un proyecto de organización territorial y convivencia regional, en un momento clave para la formación histórica del valle."
Finales del S. XIX a 1960

La Antigua Cabecera a Orillas del Grijalva

Durante la segunda mitad del siglo XIX y buena parte del XX, la antigua cabecera de La Concordia se consolidó a la orilla del río Grijalva como un centro agrícola, comercial y religioso de notable vitalidad. La memoria de sus habitantes la recuerda como un pueblo de calles trazadas con claridad, casas de teja, corredores amplios y una vida comunitaria organizada alrededor del templo, el mercado y las labores cotidianas.

Su economía descansó en la producción agropecuaria, en el intercambio regional y en la actividad salinera que dio prestigio a la zona y dejó su huella en antiguos nombres de haciendas y parajes. Junto a esa base material, se desarrolló una cultura local identificable por sus festividades religiosas, la música de marimba, la cocina de fiesta y los vínculos familiares que todavía hoy forman parte de la identidad concordense.

Imagen histórica de la antigua cabecera de La Concordia
La antigua Concordia: paisaje urbano y memoria del Grijalva
1969 - 1974

La Presa La Angostura y la Transformación del Territorio

La transformación más profunda en la historia contemporánea del municipio ocurrió con la construcción de la presa hidroeléctrica Dr. Belisario Domínguez, conocida como La Angostura. A partir del decreto federal publicado en 1969, el proyecto alteró de manera definitiva la geografía económica, social y humana de la región.

Para La Concordia, ello significó la pérdida de su antigua cabecera. Entre los primeros años de la década de 1970 y el inicio del llenado del embalse en 1974, numerosas familias tuvieron que desmontar sus viviendas, trasladar bienes, reorganizar espacios de culto y preservar, como pudieron, los vestigios materiales de su comunidad. La memoria oral recuerda ese proceso no sólo como una mudanza forzada, sino como una ruptura territorial y afectiva.

Con el ascenso de las aguas, la vieja traza urbana quedó sumergida bajo el embalse. Sin embargo, La Vieja Concordia no desapareció del todo: permaneció en la memoria de sus habitantes, en la narrativa familiar y en los restos que, en temporadas de estiaje, vuelven a asomar desde el fondo de la presa.

Transformación territorial de La Concordia por la construcción de La Angostura
La Angostura: inundación, traslado y cambio del paisaje
1974 - Actualidad

Reubicación, Chalán y Nueva Etapa Municipal

La reubicación del pueblo en terrenos más altos, identificados localmente como Monte Grande, marcó el inicio de una nueva etapa histórica. Allí fue reconstruida la cabecera municipal y reorganizada la vida social, comercial e institucional, en medio del esfuerzo de una población que tuvo que rehacer su espacio cotidiano sin romper del todo con su memoria anterior.

El nuevo paisaje lacustre trajo también otras formas de comunicación. Durante décadas, el chalán o la panga fue un medio fundamental para el traslado de personas, mercancías y ganado a través del embalse, convirtiéndose en símbolo de la adaptación concordense ante un territorio fragmentado por el agua. Aun con las nuevas obras de conectividad, esa experiencia de cruce sigue ocupando un lugar central en la memoria regional.

Embalse de La Angostura y transporte fluvial en La Concordia
La panga y el embalse: nuevas rutas sobre un territorio reconfigurado
El Legado Moderno

Memoria Viva, Acuacultura y Continuidad Territorial

La Concordia contemporánea no puede entenderse sin esa doble condición: pueblo reconstituido y pueblo memorioso. En la actualidad, el municipio mantiene un papel destacado en la actividad agropecuaria y acuícola de Chiapas, particularmente en la producción de tilapia asociada al embalse, lo que ha fortalecido nuevas formas de trabajo y de economía regional.

Al mismo tiempo, cuando el nivel del agua desciende de manera extraordinaria, vuelven a aparecer muros, cimientos y trazas de la antigua cabecera. Esos vestigios no son solamente ruinas: constituyen auténticos lugares de memoria, porque permiten a muchas familias reencontrarse con el espacio perdido y afirmar la continuidad histórica de la comunidad.

En la parte serrana del municipio, la relación con la Reserva de la Biosfera El Triunfo recuerda otra dimensión del territorio concordense: su riqueza ambiental, forestal y cafetalera. Así, La Concordia se explica no sólo por lo que perdió bajo el agua, sino también por su capacidad de rehacerse, conservar su memoria y proyectarse hacia el porvenir sin renunciar a su pasado.